Con más de 20 años de trayectoria, Rosa Negra es uno de los restaurantes mexicanos más antiguos de Barcelona, con una propuesta de cocina estilo Cal-Mex.
Visitar Rosa Negra es toda una sorpresa. Muchos llegan atraídos por sus famosas margaritas a solo 6€, pero lo cierto es que su cocina también es uno de sus grandes puntos fuertes.
Para empezar, pedí una michelada con cerveza Modelo Especial porque tenía un antojo tremendo, y la verdad es que la disfruté muchísimo. Con sus salsas en su punto y el escarchado que no debe faltar.
Comencé con unas quesabirrias, preparadas con tortillas de maíz fritas y rellenas de birria con queso fundido. Se sirven acompañadas de un consomé para mojar las quesadillas. El plato perfecto si estás con resaca.
Después probé la arrachera, que estaba súper buena, la carne súper suave y con un sabor tremendo. Se nota que la marinan antes de hacer. Se sirve con arroz, frijoles y guacamole, formando un plato bastante completo.
Eso sí, no incluye tortillas, por lo que, si quieres hacerte unos tacos, tendrás que pedirlas aparte con un pequeño suplemento.
Sirven tres tipos de salsas: una verde y dos de tomate, cada una con diferente nivel de picante, para adaptarse tanto a quienes prefieren solo darle un poco de sabor, como para los que no comen si no pica.
Para cerrar la comida, pedí el postre de la semana, que en esa ocasión era un cheesecake de chocolate blanco. Para mi gusto, resultó un poco empalagoso, pero es perfecto para compartir.
En su menú también encontrarás una amplia variedad de platos, como tacos al pastor, de cochinita o de pescado, además de enchiladas, fajitas, flautas y quesadillas. También incluyen opciones de estilo Cal-Mex, como el burrito bowl o el chili con carne.
Rosa Negra es el lugar perfecto para pasar un buen rato o celebrar un cumpleaños, disfrutando de cócteles a precios asequibles en un ambiente animado y con un staff súper amigable y amable.
También encontrás otra sucursal de Rosa Negra en Via Laietana, 46.