Desde hace tiempo quería probar Costa Pacífico, un restaurante mexicano especializado en pescado y mariscos. La experiencia fue, en general, muy buena, aunque hubo un detalle no tan agradable que contaré al final de este post.
Visité Costa Pacífico el día de la Maratón de Barcelona, por lo que el restaurante estaba lleno. Desde que me senté, supe que la comida tardaría un poco más de lo normal. Aun así, la espera valió absolutamente la pena. Nos comentaron que ese día faltó parte del personal en el restaurante, lo que influyó en el servicio.
Pero vamos a lo importante: la comida. Primero pedí una tostada de atún, con una capa de guacamole y el pescado súper fresco cortado a dados. Estuvo brutal.
Después continué con el ceviche rasurado de gambas y pulpo, que se sirve con cebolla morada, aguacate, pepino, semillas de girasol y decorado con cebollino. Algo que me encantó fue el marinado con limón y salsa inglesa (o algo muy parecido), que le daba un toque muy especial.
Luego probé unos tacos de pescado estilo Baja, que no defraudaron en absoluto. El capeado estaba espectacular: crujiente por fuera y suave por dentro, y el sabor del pescado era buenísimo. Se sirven con cebolla morada encurtida, aguacate y una base de lo que, a mi parecer, era como una ensalada cremosa con mayonesa, que combinaba de manera perfecta.
Obviamente tenía que pedir una de las sugerencias del chef: tacos de camarón al mole. Un plato que debes pedir si te gusta el mole y los mariscos. Simplemente una combinación de otro mundo.
Y para rematar, de postre pedí un pastel tres leches. No sé si es algo típico aquí, pero he probado este postre en varios restaurantes mexicanos de Barcelona y muchos lo sirven con la leche condensada casi como un “caldito” en el plato y el pan encima. A mí me resulta un poco curioso porque no estoy acostumbrada a comerlo así, pero la verdad es que está buenísimo de cualquier manera.
Pensaba no escribir el incidente que tuve pero me parece que es importante. El detalle que no me gusto, fue que, al pedir unas copas de cerveza, nos trajeron vasos de 20 cl (más pequeño). Sin embargo, cuando llegó la cuenta, nos habían cobrado como si fuera de 30 cl. Lo comentamos a la camarera y fue a consultarlo a la barra. Cuando volvió, nos dijo que era lo mismo, pero claramente no lo es.
No me gustó nada que nos hicieran sentir como si no supiéramos de qué hablábamos y que nos cobraran por algo que no correspondía. Aunque lo hablamos, no nos quisieron hicieron hacer cambio porque según una cerveza de 20cl es igual a la de 30 cl. Muy extraño, y espero que haya sido un caso aislado y que no sea algo que suelan hacer con los clientes, porque no está chido.
Fuera de esto, en mi opinión vale la pena visitar Costa Pacífico por la calidad de su comida. Sin embargo, la atención dejó un poco que desear.
También es cierto que lo visité el día de la Maratón de Barcelona, cuando la ciudad estaba especialmente concurrida. Es normal que la falta de personal más el gran volumen de clientes influyera en el servicio.
En cualquier caso, es solo mi opinión, basada en mi experiencia ese día.